Tú, sigiloso y casi imperceptible
Coloreaban nuestras tareas comunes por terminar
Me hablabas de infinitas historias
Y yo absorta, te escucho con ansiedad
Ensimismada en la preocupación, la intranquilidad.
De inmediato ofreces tus manos dispuestas a ayudar
Tu mente de ágil pensar siempre me acompañó en nuestro caminar
¿Recuerdas la travesía que tanto me hacía preocupar?
Nuestros pasos a mil por hora,
Mientras los pasillos nos veían pasar.
Algo me hace querer estar,
Aquí y ahora, en medio de la ansiedad
Tu generosidad me apacigua, me trae la calma,
Hasta que la coincidencia nos enlaza,
Tú eres la energía que hoy me hacía falta.
Te vi llegar cada día,
Nos trajiste el buen humor para cada semana,
La dulzura envuelta en chocolate,
La incertidumbre en cada deleite,
Mientras nuestras caritas de sueño nos delataban.
En medio del frío me encontré con mis manos heladas,
Nada más que tus cálidos abrazos bastaron
para cobijarme mientras los árboles nos susurraban.
Horas y horas de sabias palabras
Las que hacían que nuestra buena semilla germinara.
Tu tierna espera me trajo la paz y la esperanza,
con ansias llega el fin de la jornada,
tu sonrisa me recibe y tu mirada me clava,
De inmediato se dibuja una sonrisa en mi semblante,
Me tomas de la nada y dando vueltas me tienes asombrada.
Poco a poco voy grabando tus ojos felinos
grabando tus manos, tus pasos que van junto a los míos,
nuestras risas que no paran,
nuestras miradas que no se quieren separar,
aquellas que nos alcanzan con profundidad
junto a la intensidad de nuestros días y esas miradas que nunca acabarán.
© Luna







