jueves, 8 de septiembre de 2011

Entintada.




































No necesito de tus besos equívocos,
erróneos, tan inexactos,
de tus llamadas perdidas,
infinitas, tan vacías, sin nada que expresar.

Tampoco necesito de tu orgullo
que apagó cada día la llama,
chispazos que ni yo pude contener.
Llévatelos, ahógalos, nútrelos de mezquindad.

No necesito de tus manos agotándome,
tragando mi olor, oprimiendo mi voz
sintiendo las hojas muertas en mi pelo, 

dejándome sin nada,
augurando un futuro tan quebradizo y tan seco.

Borra de mis labios
la incertidumbre de un beso robado,
sin honor y sin cuidado.
Quita de mis mejillas tu poca ternura, tu lengua insolente
tu dulzura escasa, inexistente.

Entintada me has dejado, con mis labios agrietados, 
manchados con tu sucio hablar.
Y contando los minutos para soltar tu mano
para dejar de apretarme en tus fuertes brazos,
escuchándote sólo a ti, pero corriendo tras tus pasos.

Y como si de ti se tratara, terminar este pasaje
tan difícil y contrario me ha resultado,
atarte a la muralla, dejarte secar,
rezando que sea siempre la última vez,
esperando que nunca jamás vuelvas a ser novedad.

© Luna

2 comentarios:

  1. Te conocí como conozco al viento,
    fue tan deprisa como corre el tiempo,
    las ondas delta de mis pensamientos
    crearon un sueño y fui feliz;
    y te admiré como se admira un verso,
    me confundí como un niño en su cuento;
    Más descubrí que en el momento más sublime
    de mis sueños te encontré.

    ResponderEliminar
  2. http://gotitasdemar.blogspot.com/2011/10/atemporal.html

    ResponderEliminar