viernes, 29 de octubre de 2010

Una taza de chocolate caliente, por favor.



Como el chocolate
te entregas con dulzura,
espontaneidad en tus labios
un río fluye con ternura.

Déjame alcanzarte, felicidad,
deslízame por tus ojos
un ancho mar bañado por el sol,
aguas calmas llenas de cristales.

Me hablan, me susurran
las lunas de tu cara,
forman un baile
danzan con un ritmo intimidante.

Tu mirada me asecha
perturba, cautiva.
Quisiera gritarle a tus ojos
¡píntame en ellos un instante!

©Luna

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