la cosquilla de escribir en el estómago y eres de nuevo
poeta, mujer, pájara.
Estás otra vez fértil y tierrosa
llenas de fuego líquido las venas que creías apagadas
como ríos mansos
Te alegras en el júbilo de tu despertar
con trinos y malinches.
En el fondo es como sentir que volviste a nacer,
a pesar de todas las trampas
de la mediocridad y del exilio.
Gioconda Belli

No hay comentarios:
Publicar un comentario