domingo, 2 de junio de 2013

Algún lado.


Llévame a algún lado.
Te quedas con los pies tan pegados al asfalto
recorriendo infinitos lugares,
la calle y sus piedras te ofrecen alivio,
no cansas de atarte al viento,
al frío en las mejillas y las manos solitarias.

Tu bello bigote no alcanza a decirlo todo,
disimula misterios,  devorando palabras,
cambias de página, una tras otra.
Y observas curioso los detalles
con tus sombríos e inquietantes ojos,
ni te das cuenta de este mundo banal, 
con esas hojas en tus manos.

Intuyo tus rasgos, deleita tu calma mirada,
entinta el lápiz, recorre las mil estrofas,
y encántate con la dulzura,
esa que te define hasta los pies y los zapatos,
¡Qué bien te queda la noche en tu semblante!
junto a tus largos dedos y los pasos en los pies
en la euforia, en las palmas al aire
-temprano oscureció, qué linda era tu risa-

Con el misterio que encausan tus pupilas,
no sé definir el color de tus mejillas,
ni la altura de tu mirar,
mi mirada apenas te alcanza, 
te voy a delinear, te voy a conservar
con tu sombra y tu caminar.

© Luna