domingo, 2 de junio de 2013

Algún lado.


Llévame a algún lado.
Te quedas con los pies tan pegados al asfalto
recorriendo infinitos lugares,
la calle y sus piedras te ofrecen alivio,
no cansas de atarte al viento,
al frío en las mejillas y las manos solitarias.

Tu bello bigote no alcanza a decirlo todo,
disimula misterios,  devorando palabras,
cambias de página, una tras otra.
Y observas curioso los detalles
con tus sombríos e inquietantes ojos,
ni te das cuenta de este mundo banal, 
con esas hojas en tus manos.

Intuyo tus rasgos, deleita tu calma mirada,
entinta el lápiz, recorre las mil estrofas,
y encántate con la dulzura,
esa que te define hasta los pies y los zapatos,
¡Qué bien te queda la noche en tu semblante!
junto a tus largos dedos y los pasos en los pies
en la euforia, en las palmas al aire
-temprano oscureció, qué linda era tu risa-

Con el misterio que encausan tus pupilas,
no sé definir el color de tus mejillas,
ni la altura de tu mirar,
mi mirada apenas te alcanza, 
te voy a delinear, te voy a conservar
con tu sombra y tu caminar.

© Luna

miércoles, 13 de marzo de 2013

C a n c i ó n   s e n c i l l a

Ya te suelto porque quiero, ya dejé de susurrar.
Me libero del deseo, esa hierba ya no crece más.
Lo que he cantado ha muerto, siento vuelvo a mi hogar.
Ya te suelto porque quiero, volver a mi oscuridad en paz.

Me divierten tantas voces, me hablan con tranquilidad.
Mi agitado corazón escucha, poco a poco aprende a andar.
* Y si el daño que yo he hecho, ha quebrado otros sueños.
Me arrodillo ante ese duelo, y le digo, “Pide al cielo como yo he hecho”

Pide al cielo como yo he hecho. *





jueves, 14 de febrero de 2013

Pétalos del tiempo

Recuerdo tus primeras sonrisas junto a mí
esas tan cómplices,
miradas coquetas,
que de cerca me revolvían como hormigas dentro
con una pizca de contención,
con ese respeto que me hace despeinar los cabellos
esas ganas irremediables de atarme a tus labios.

¿Por qué tú?
Porque entiendes mi fragilidad,
me viste apretándome a tu cuerpo,
sollozando miedos y lejanías,
con las garras hundidas en tu pelo,
empapándote con gotas de agua y sal,
mientras se me acababa la voz,
y el viento me hacía tiritar.
 
Podría dormirme en tus brazos,
que me ofrecen seguridad y cercanía
es cuando el tiempo se detiene
y te conviertes en mi guarida.
Tu dulzor tan verdadero
lo guardo y lo cosecho
y me voy llenando de hermosos pétalos
de todos colores, aromas y sentidos.
 
Y no me comporto si se trata de tus labios,
 
si el mundo nos espera, qué importa,
cerrando los ojos me olvidé de todo,
Es cuando caigo en tu mirada
y me vuelvo tan vulnerable
no hay dulzor más que tus quemantes ojos
inúndame en tus brazos,
mientras  se entrelazan tus dedos en mi pelo
que no se vayan nunca esas caricias,

las que  me aquietan, las que son mi remedio.
© Luna


Ladybug & LittleCricket

domingo, 3 de febrero de 2013

Animal voraz (Vidas pasadas)




Hacemos versiones de vidas pasadas que no son 
trazamos un plan, cambiamos las reglas, si las hay 
nos cuentan un mundo que luego borramos, al dormir 
buscamos la magia, el momento preciso para actuar 

Yo fui un animal voraz 
y ahora tengo miedo al frío 
fui tan veloz, uno de dos 
y ahora duermo para volver a ser 

Actuamos versiones de vidas pasadas en un cine 
escribimos guiones antes del sueño, por si acaso 
nos pasan la cuenta, los años perdidos, los años dormidos 
miramos las fotos, los antepasados, por mirar 

Ya fallé, ya fallé una vez de más 
desperté y busqué cicatrices de tu querer 
desperté, y esto es lo que hay 
desperté por fin, más no perdí el alma